Cuando Ya No Quedan Fuerzas

Cada día tiene sus momentos de productividad, espacios para reflexionar sobre lo que nos acontece, recuerdos que nos conectan con lo superado, en fin, son una oportunidad para vivir de manera intencional, agradecidos y seguir aprendiendo a gozarnos en el camino, esperando llegar a las metas o sueños que albergamos.


La pregunta que muchos nos hacemos en algún momento es, ¿cómo seguir avanzando cuando desde tempranas horas del día nos sentimos sin fuerzas, agotados emocionalmente y hasta físicamente? ¿Por qué pasa? Somos seres integrales. Lo que afecta un área irá cargando a otra.


La realidad es que nuestras situaciones y particularidades son únicas. Nadie conoce lo que no expresamos. Las ofensas no resueltas, el perdón que no hemos soltado, el deseo de ser y hacer lo que creemos que nos conectará con lo mejor de la vida, y el vivir creando historias que mitiguen lo que todavía cargamos con resentimiento, agota y nos impulsan al desánimo.


Bien nos hace ser conscientes que todo lo que acontece necesita ser trabajado. A veces solo hace falta mirar hacia adelante y decir, "libero y suelto".


Decir que suelto, y seguir uniendo los eventos del presente con el pasado es igual a quedarnos en la misma estación esperando coger otra vez el tren que nos lleva de vuelta a los lugares desiertos y desolados. De ahí, los días grises y nublados. Nada se ve claro.


Habrán días grises, ¡si! Pero, el sol volverá a salir. Las oportunidades están ahí, el espacio para reflexionar, el nuevo sendero, la próxima salida, el tiempo oportuno y el orden de los eventos... todo fue resuelto. Por su Gracia y Amor Eterno.


La batalla no es nuestra. ¡Ahí está la revelación para hoy!


Saber que cada día tiene milagros arreglados, ángeles que guardan nuestra entrada y nuestra salida, y saber que contamos con la gracia y el favor de nuestro Señor no tiene límites, es reposo. Su amor es eterno y su fidelidad... desde la eternidad hasta la eternidad. Razones para vivir cada día en expectación por lo que el cielo suelta a nuestro favor.


Mientras no vemos lo que creemos necesario... Relájate, es una nueva oportunidad para ser estirados en las manos del autor y consumador de la fe. Con certeza de lo que se espera y convencidos de lo que no se ve... Todo está arreglado y es mejor de lo que imaginamos.


Los días grises y sin fuerzas son parte del escenario establecido para recibir la victoria en Cristo Jesús.


Clama. Confía. Agradece. Espera.


La entrega es hoy.









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