Es Más Fácil Estar Con Los Que Te Buscan

El cariñito, las atenciones, las llamadas, los gustos en común y tantas cosas que pudiéramos mencionar, son las que nos unen a otros. Se crean así los lazos de amistad fácilmente.


Los CUANDO, que nos acercan ...


Cuando te dan apertura para ser tú, sin tener que filtrar lo que piensas sobre ciertos temas.


Cuando te das cuenta que tenemos amistades en común, eso nos da cierta garantía de que es buena idea invertir tiempo en conocer y crear lazos de amistad.


Cuando las historias vividas de algunos conocidos son similares, nos acercamos.


Cuando la crianza y estilo de vida son similares, creamos apertura.


Cuando las frustraciones del pasado como abandonos, divorcios, escasez, relaciones de familia disfuncionales y rencores atrincherados son parte de la historia de los conocidos... aumenta la probabilidad de conectar y crear algún tipo de lazo empático.


SIEMPRE se busca conectar. Que algo nos conecte con otros es para algunos altamente significativo. Sentir el apoyo, aprecio y la validación se torna muchas veces en una necesidad. En otras una obsesión. Algunas veces es una forma de poder mantener activas las memorias y justificar con el colectivo en común, las razones por las que hemos decidido vivir de una forma u otra.


Convencer a los que siempre nos apoyan por tiempo de amistad, respeto, por ser familia, conveniencia o pena es mas fácil que ser transparente , justo y razonable.


Puede ser que pasados los años, los cambios de temporada y la madurez unida a la experiencia, llegue la regulación propia. El comienzo de valorar a todos con sus triunfos, glorias y procesos va entrenándonos a reconocer lo cerca que se mira todo y lo fácil que se hacer desarrollar vínculos por las razones equivocadas.


¿Vínculos saludables o enfermizos?


La queja, la duda en todo, el juicio y la crítica son evidencia de lo que se carga en el alma.


La aceptación, aprecio, el perdón y la empatía son fundamentales al momento de querer conectar con otros. Lo que no sueltas... por prejuicio, crítica, dudas, rupturas del pasado, rencor, historias, transferencias, ideas erradas e inmadurez, es evidencia de una gran necesidad, vacíos y preguntas sin respuestas.


Todo lo que pasó, lo que pudo ser, lo que no pasó... detiene el rumbo eterno. Todo lo que nos conecta con el rol de víctima, retrasa el avance. Cuando avalamos el rol de víctima y nos identificamos, nos detenemos en el camino y muchas veces perdemos el rumbo.


¿Será real vivir en victoria?


El rol de victoriosos es real. Nos conectó por herencia desde la eternidad. El hecho es entrar y gozar de la herencia.


Se heredan nuevas temporadas y oportunidades con la familia (padres, hijos, hermanos, suegros, familia, amigos)


Se heredan conversaciones en espera.


Se heredan amigos con transparencia del alma. Un verdadero amigo no avala el rol de víctima. No abandona. Es empático, está para escuchar, levantar brazos, ayudar... pero, dirá la verdad presente. No se diluye con el pasado ni se asocia con el desorden, el odio o resentimiento.

Se heredan ocasiones

Se heredan abrazos

Se heredan buenas conversaciones


Se acompaña en el dolor también.


Y sobre todo, ¡se crece en la Gracia!